Síndrome de Down
Cuando el Dr. Hamer descubre que el Síndrome de Down no se debe a la trisomía 21, fue porque la madre médico de una niña con esta condición le pidió su ayuda.
Al identificar los programas biológicos presentes en esta niña y conocer la causa de sus conflictos biológicos, los padres, siguiendo los consejos del Dr. Hamer, lograron que la niña avanzara rápidamente en su madurez y algunos de los rasgos típicos de los niños con este síndrome fueran desapareciendo.
El Dr. Hamer descubre que la trisomía del cromosoma 21 no es la causa del Síndrome de Down, es consecuencia. Con esto reflexiona sobre que lo que han llamado enfermedades genéticas, no son más que adaptaciones momentáneas para sobrellevar los conflictos biológicos. Una vez resueltos, eso es reversible, al menos parcialmente (porque no siempre es posible resolver la totalidad de los conflictos biológicos).
En estos niños siempre está presente el conflicto auditivo vivido durante su desarrollo. El Dr. Hamer lo llamó el síndrome de la sierra circular, haciendo referencia a este caso, donde el padre fabricaba órganos y para eso usaba una sierra. La madre embarazada ayudaba al padre en el taller, lo que causaba un ruido insoportable para la pequeña en gestación.
Nota: como anécdota complementaria. Una familia hizo una perfil genético de sus integrantes debido a la condición de salud de uno de ellos, como resultado apareció que un hombre, adulto, médico de profesión, tenía la trisomía 21, pero no tenía ningún rasgo físico de este síndrome. Otra prueba más, de que lo que llaman Síndrome de Down no es causado por la trisomía 21.
Texto Margarita Galaz.

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