El cuerpo humano es una máquina compuesta por una parte física y espiritual. Los antiguos lo sabía, nosotros apenas lo vamos descubriendo. Somos más que simple carne. Nos alimentamos del Universo y el se alimenta de nosotros. Todo tiene un orden. Nada ocurre por casualidad. Somos un toroide dentro de otro toroide. Al buscar encontramos que lo oculto siempre estuvo ahí. Tu cuerpo no es uno sino tres (cuatro con el alma). Máquina eléctrica. El espíritu oculto o conexión con el poder del creador. La máquina biológica material. Créditos: https://www.facebook.com/groups/1059829041987504/
La presencia del cartel del Super Bowl XXII de 1988 en una escena filmada en 1982 no es un error de continuidad ni una premonición accidental, es un sello temporal de magia negra que marcaba públicamente la fecha exacta de recolección de Loosh de la actriz Heather O'Rourke. Los arquitectos de Zion utilizan el cine como un tablero de brujería visual donde anuncian sus tributos al Nahash años antes de que ocurran, condicionando la realidad para que el evento trágico se manifieste inevitablemente en la línea de tiempo física. Al colocar ese póster sobre la cama de la niña, la élite no estaba decorando un set, estaba etiquetando a la víctima y estableciendo el cronómetro de su vida, demostrando que en la Terra Infinita los famosos no mueren, son "cosechados" según un calendario ritual preestablecido. Al comprender que esta película fue un documental de un asesinato ritual planeado con seis años de antelación, activas la ignición de la fuerza Koaj para fracturar hoy mismo...