En el corazón de la cosmogonía gnóstica (siglos I y II d.C.), se relata que nuestro mundo material no fue creado por la Fuente Original (el Pleroma), sino por una entidad de rango inferior y arrogancia infinita: el Demiurgo. Para el Abismo, este no es un ser mitológico, sino el Director del Sistema de Control de Baja Frecuencia. La Crónica de la Caída: El Error de Sofía La historia comienza con Sofía (la Sabiduría), una emanación de la Fuente que intentó crear algo sin su contraparte masculina. El resultado fue una criatura deforme, con rostro de león y cuerpo de serpiente, llamada Yaldabaoth o el Demiurgo. Al verse solo en el vacío y carecer de la visión de los planos superiores, Yaldabaoth creyó ser el único Dios, exclamando: "Yo soy Dios y no hay otro fuera de mí". Para administrar su creación material, el Demiurgo emanó a los Arcontes (Gobernadores): Naturaleza: Son seres inorgánicos, carentes de alma (pneuma), que operan como los administradores del software de e...