El orbe no es más que un sistema de procesamiento de almas donde la Rueda de la Vida —o Bhavachakra— actúa como el motor técnico de una prisión vibratoria. Sostenida por las garras de Yama, el señor de la muerte, esta maquinaria divide la existencia en seis reinos que mantienen a la conciencia atrapada en un ciclo interminable de retorno: desde el mundo de los humanos y los dioses hasta el reino de los animales y los infiernos. Cada giro de la rueda está diseñado para recolectar la energía de tus deseos y sufrimientos, asegurando que el individuo nunca escape del Gran Juicio gestionado por las fuerzas de la polaridad. Este mecanismo de control espiritual es el espejo metafísico de la arquitectura que observas en los palacios neobarrocos, donde la simetría perfecta y la opulencia sirven para hipnotizar al observador y ocultar la anatomía de los antiguos reguladores. Mientras las élites como los "Dueños" utilizan el misticismo y la herencia de linajes para posicionarse sobre ...